Juegos y juguetes para jugar en familia Distribución por edades de tipos de juguetes más recomendados |
“Jugando, jugando, de pequeños, aprendemos a hacernos mayores. Jugando, jugando, hacemos crecer nuestro espíritu, ampliamos el campo de nuestra visión, de nuestros conocimientos. Jugando, jugando, decimos y escuchamos cosas, despertamos a aquel que se ha dormido, ayudamos a ver a aquel que no sabe o a aquel a quien han tapado la vista” Antoni Tàpies |
Del ayudar al compartir, pasando por el disfrutar Los roles de los adultos en la familia, en relación al juego compartido con los hijos, van cambiando a lo largo del crecimiento.
LLL A lo largo de toda la vida el papel de los padres es ayudar en el desarrollo de sus hijos. ReLsLELphttp://www.ludomecum.com/comun/j_familia_05.phpecto LEER MASal juego, durante la primera infancia, la ayuda es la función más importante. En la edad temprana ayudaremos a que vaya acercándose al mundo a través de sus sentidos, a que extraiga todas las posibilidades lúdicas de un juguete, en definitiva; a que descubra nuevas experiencias. Nuestro papel de ayuda se referirá más a motivar y a favorecer un tipo de juego determinado. A partir de los 3-4 años aproximadamente, acompañaremos más en el juego. Seguiremos guiando y motivando, pero jugaremos compartiendo, no sólo ayudando. A partir de los 6-7 años, el compartir se convierte en algo más. Es colaborar, es competir, es favorecer un juego en el que permitamos a nuestros hijos que se sientan más iguales en el juego, donde respetemos las normas y ayudemos a que se respeten. Donde ellos puedan mostrarse tal como son. | A partir de los 9 años aproximadamente, nos convertiremos en auténticos compañeros de juego. Ya no es tan importante el que motivemos, sino el que nos perciban como jugadores entregados, tanto a la competición como a la cooperación. No olvidemos que sin disfrute no hay auténtico juego y además de ayudar, motivar, favorecer, acompañar y compartir deberemos pasárnoslo bien como adultos que somos, disfrutando de la compañía de nuestros hijos y de la del resto de los miembros de la familia. Para poder jugar a lo largo de toda la vida, deberemos disfrutar juntos jugando. Nuestros hijos nos perciben, lo mismo que nosotros a ellos y nos sentirán disfrutando a su lado. La capacidad de disfrute que nosotros tengamos, también favorecerá a que en ellos se desarrolle una capacidad lúdica y de disfrute ante la vida, lo que sin duda ayudará a que sean más felices. |

No hay comentarios:
Publicar un comentario